Psicodelia (by Helena Quintana)


Psicodelia:
Paredes blancas y húmedas
Una vieja y chirriante ventana
Una puerta marcada por la rabia y la furia
En la búsqueda del imposible nirvana
Se encuentra rodeado de extrañas voces
Que le gritan y al mismo tiempo le susurran
Convenciéndole de que ya nada es real
Y que no hay motivo para más lucha
Dejándose llevar por esa exótica melodía
De la que no se sabe si hay posibilidad de escapar
Se sumerge sin saberlo en un mundo de fantasía
En el que todo aún siendo imposible parece real
Es un sonido prolongado con pequeños altibajos
Son sentimientos confusos sin dirección alguna
Son imágenes llenas de colores que aun no se han inventado
Y emociones que vagan huyendo de la más oscura penumbra
Son ondas que sobrevuelan el subconsciente
Son fotogramas ilusionistas
Son indicios somnolientos
De que su mente a la psicodelia se ha vuelto adicta
Y ahora él, sentado, mirando el oscuro cielo
Se pregunta qué acaba de pasar
Y aunque a simple vista nada ha cambiado
Algo en su vida no ha hecho más que comenzar
 Por Helena Quintana

Unfinished

No todos los finales son felices, no todo son tristes, ni todos son cortos ni largos, ni todos los finales llegan en buen momento, no todos los finales son únicos, no todos son lentos, no todos duelen...
Pero si sé algo de ellos, sé bien que todos llegan y que además todos, TODOS, tienen el sabor agridulce de haber acabado algo, el placer que duele, el placer que grita por dentro... y realmente no sé bien si estos merecen la pena y no sé más de los ellos, tan solo que llegan y que estos dejan un sabor amargo que saboreamos con nostalgia.


Free

Si rozamos el riesgo nos arriesgamos a fallar, a caer una vez más... En cambio si no lo hacemos nos aseguramos una vida donde no haya fallos, pero donde tampoco haya aciertos, donde no haya malos momentos pero que esta carezca de lo que nos hace ser realmente felices.




Construyendo mi senda



Caminando sobre mi vida


A veces solo hace falta una persona, a veces solo hace falta una palabra, un segundo... para cambiarlo todo, pero tal vez prefiera no cambiarlo, prefiero no hablarlo, fallar, perder ese momento, porque de esa forma labro mi futuro ni mejor ni peor, no lo sé pero simplemente lo hago tal y como lo he hecho y sabes un secreto, ni me averguenzo de mí ni me arrepiento de nada porque simplemente soy así, y lo demás fue suerte, en la cual determinaban factores como el tiempo, el modo o simplemente el destino.



Y qué?

Y qué si me duele? y qué si creo estar partido en dos? y que si sufro por ti? yo tan solo quiero ser feliz,
y qué si este mundo siempre me tira contra el suelo? y que si mis pies han dejado de caminar? yo tan solo quiero ser feliz...

Ahora tan solo intento jugar mi papel, sobrevivir, que ya es bastante difícil, y quién me va a leer? y quién me va a entender? si enmudezco, si me muero por dentro... Tan solo porque ya no quiera ser la víctima

Es todo más frio, más sencillo, más cotidiano de lo que cualquiera quiera hacer parecer...
¿Y qué si me duele? ¿Y qué si todavía me acuerdo de ti? ¿y qué? Ya no me queda nada... tan solo las ganas de ser feliz.


De mitos

 Y se cayó, porque tan solo era un mito, una idea subjetiva desacorde con la realidad... Y me dejó aún más solo, sabiendo y dejando claro que lo perdí, a ese ser inmundo, despreciable... solo puedo mirarle con ojos de asco, de horror... No entiendo el porqué, le quería...

Lo peor es saber que tu sangre hiere a alguien que también forma parte de ti, y tú sabiéndolo, sin decir nada...

Duro,  es duro pero simplemente porque es realidad, y de este sueño no se despierta, con esta pesadilla se vive atormentado, día tras día, guardando un secreto que quema mis entrañas, sin saber que hacer...
Se cayó un mito, un domingo en el que no acaté su sentencia, se cayó un mito, un domingo, que tan solo fue gris para mí.
Y ahora me quemo en el infierno, porque te caíste, tú, el faro de mi vida...




desesperado

Alguna vez te has sentido como en una noche cerrada en medio de un bosque, justo debajo del agujero de una tormenta que truena bajo un intenso aguacero... alguna vez te has sentido,  desesperado?



Ciudad de piedra.






Y ahí estaba,mi ciudad de piedra, olvidada, pisada, destruida, arrasada, esculpida otra vez, resucitando como lo hacen los fénix de sus cenizas. Por la mañana tenía un aire de ciudad espectral, como el ágora de un tiempo ya muy pasado, como la necróplis del Olimpo, muerta, la ciudad de los dioses, como la armonía petrificada ante mí... Pero cuando el gris del cielo desaparecía y este tomaba un color oscuro , del morado de las ascuas del crepúsculo la ciudad cobraba un fulgor espectacular, budapest iluminado ,a las orillas del danubio, la ciudad eterna, desconocida su esencia de obra maestra, de obra perfecta, la ciudad de roca, ante mí con sus jardines, sus fachadas sus cúpulas, sus palacios...la ciudad del recuerdo, la ciudad de piedra.



Stars

La única forma de brillar como una estrella, es mover en direcciones opuestos los bucinadores hacia las orejas, mostrando una sonrisa, amplia (no nos podemos olvidar de que sea GRANDE) e intentar mantenerla sin que resulte ni falsa, ni tensa ni nerviosa sino natural, y da igual enseñar los dientes, o que esta no sea muy larga, porque lo más seguro es que seas inexperto, por eso te damos el primer paso para ser tú y brillar, como una estrella.

  1 grado principiante.




 2 grado. Experta.




 3grado.Profesional



 El creador del libro aprender a sonreír, tomo I, II, III, IV...xDD

perdiendo...




Perdiendo los nervios
Perdiendo los papeles
Perdiendo el tiempo
Perdiendo el equilibrio.
Perdiendo el control
Perdiendo el eje.
Perdiendo la virginidad.
Perdiendo la soltura.
Perdiendo la confianza
Perdiendo la compostura
Perdiendo la cordura
Perdiendo la cabeza
Perdiendo el taxi
Perdiendo una amistad
Perdiendo terreno
Perdiendo altura
Perdiendo peso
Perdiendo la guerra
Perdiendo la fe
Perdiendo memoria, dinero, papeles, caché, juventud...
Todo esto TODO lo terminamos  perdiendo... Pero lo demás, lo que nos rodea, lo que nos jugamos, lo que sentimos, lo que experimentamos, lo ganamos, y esa lista no termina.



Y lo que de veras nunca podemos perder por nada del mundo, es nuestra autenticidad que nos hace únicos, y por ello nos hace personas.